Agradecimientos

A todos los que leen mi blog, a quiénes disfrutan con lo que escribo, a quiénes, no esperan nada de mí, y sin embargo, puedo darles todo de mí. 

A los que me quieren y no me comprenden, y a los que me comprenden pero no me quieren. 

A quiénes me saben valorar, pese a mi pasado, presente, futuro, errores, defectos, ideas, y personalidad, y no es fácil estar con alguien como yo. 

A mi guía espiritual, mis compañeros de viaje, amistades, viejas novias, y todos quiénes han formado o forman parte de mi vida, cada uno aportandome algo diferente y positivo, y animandome a luchar y continuar por el camino del sacrificio, del esfuerzo, del cambio, de lo trascendental, y en resumen, de la vida que para bien o mal, un día decidí que debía ser la mía, o por lo menos, la forma de vivirla sería así. 

También agradezco, a quiénes me apoyaron en los momentos difíciles, quienes estuvieron, y quienes no también, éstos últimos como ejemplo de como no he de ser. 

A quiénes me hicieron daño alguna vez, o me pusieron piedras en el camino porque me hicieron madurar, aprender, y ser consecuente en palabras y actos. También a perdonar y no tener prejuicios. 

A quienes me dan motivos para seguir, a quienes a pesar de todos siguen, incluso cuando los demás lo ven todo perdido, por su entereza, y valor. 

Y por supuesto, agradecer a aquellas personas que en resumidas cuentas, caminan conmigo, o delante mia, para guiarme, para no perderme, ayudandome a encontrar mi camino y recordandome, que valgo mucho, a cada instante, y que independientemente de las personas que van y vienen, puedo, y estoy destinado sino a grandes cosas, como individuo, a dejar mi huella en la historia. 

Luego si alguien quiere que comparta mi vida, lo que soy, con ella, es bienvenida siempre, y estaré íntegramente dispuesto en cuerpo y alma, a vivir lo que me reste junto a esa persona.
Fin de los agradecimientos. Gracias por escucharme a todos vosotros, con cariño mantendré vuestro afecto en mi memoria. 

Sin libertad, cuando la obsesión penetra en tu interior

Algunas personas, diferentes, con ciertos trastornos, tendemos a obcecarnos en un tema, desarrollar ideas fijas e intolerancia a quienes no piensan en ese momento como nosotros. 

Vivimos condenados en nuestra cárcel autoconstruida, viviendo con miedos, a veces renegando de nosotros por no herir o por no ser rechazados. 

Incapaces de movernos con soltura, necesitamos nuestro público, seres tan especiales que no nos dejen por lo que somos. 

Obsesionados durante años con el tema que dominamos, carentes de toda empatia y aunque llenos de sentimiento, incapaces de exponerlos como nos gustaría. 

Auto reprimidos, autocensurados, dependientes del que dirán, de las miradas, totalmente agobiados en situaciones de mucha aglomeración, con la mente puesta en lo que puede pasar, una catástrofe, etc

Racionales hasta el extremo, hasta el extremo de volvernos extremistas por buscar nuestra propia identidad personal. 

Con odio, y con rabia del que se sabe incomprendido, pero convencido del camino a seguir, ideas claras. 

De nobleza inalterable, un poco ingenuos, que más decir…si algún día llego a formar parte de tu vida, no te abandonaré jamás. 

Poema

Luché, por aquello en lo que creí y la vida me dio la espalda

Creí obtener felicidad en aquello que sólo era placer

Pensé en crecer, recorriendo mares y océanos, nadando entre personas, abriendo puertas.

Decidí vivir, una vez más, seguir, olvidando las heridas que otros me procuraron.

Comencé, a sentir, buscar emociones, descontrol, y de forma extrema. 

Muchas veces golpeado, pero siempre, en pie, dispuesto a seguir. 

Sólo, sin nadie, con Dios, con pocos amigos, una familia y un objetivo, no ser uno más. 

Camino difícil, libre, se allana, pocos me acompañan, pero fieles, en la noche, a mi lado, esos ángeles que me guían. 

Busco, busco, y abandono, escucho una voz, y vuelvo a ser yo. 

Auténtico

Son muchas las veces que reacciono y me levanto por ayudar a otros, por empatizar o denunciar lo que juzgo injusto. 

Me culpan de no matizar mis palabras, de generalizar y tener prejuicios. 

No soy yo quién tiene mentalidad cerrada, quién es de ideas fijas, o quién no sabe matizar las cosas, pues siempre tengo claro mis objetivos, y lo que pienso, claro que por otro lado, no terminan de cuadrar mis ideas e inquietudes con aquellos que no ven más allá de sus simplísmos y absurdos temores, quizá por ello quito el afecto y rompo con aquellos que me limitan, o juzgan mis inquietudes de satánicas, de negativas, o simplemente de superficiales, también porque no comprenden un detalle, los que nos interesamos por las fechas, por la astrología, o el psicoanálisis, lo hacemos, no con objeto de esoterismo o magia, o de adivinar un futuro imposible de adivinar, sino con mero objeto de ayudarnos a comprendernos mejor, a dar explicación a cuestiones que nos inquietan, a ver con quien encajamos mejor, porqués de nuestra personalidad, o de porque sentimos admiración por ciertas personas, también por saber que nos atormenta, nuestras necesidades etc. 

Pero eso, hay quién no lo entiende, y quien me limita, me crea un molde a su imagen y semejanza, o demagogicamente me presiona a que estoy equivocado, con esas personas, y sus antivalores, con ellos rompo, por salud mental, y porque no me aportan nada positivo, ni me interesa saber nada de ellos. 

No me van los autoritarismos, ni estar rezando y pidiendo a Dios permanentemente para a continuación, no poner en práctica los valores que se reivindican, ni tampoco luchar por nada ni nadie. No me va ser hipócrita, ni esos amigos que luego pasan de ti como de la mierda y que creen que con palabras cariñosas se soluciona todo, apostato aquí y ahora de todo ello. No debo nada a nadie, e igual que ayer les tuve por compañeros de algo, hoy para mí son sólo eso, vacuos recuerdos de personas bulto, si bulto, figuran pero no pintan. 

Prefiero en su lugar ser de los que no van nunca a misa, pero que creen y están ahí si se les necesita, prefiero actuar en coherencia con mis valores, y ser de los que te dicen a la cara las cosas y se muestran francamente como son, y sino tiene nada que decir, ahorrarme el buscar quedar bien. 

En definitiva, prefiero ser auténtico. Igual ligo menos, follo menos, y soy menos admirado, pero al menos quiénes me admiren, me quieran, y liguen conmigo o me pidan ser algo suyo, al menos serán auténticos, o por lo menos lo harán de corazón, y es que los falsos, los hipócritas, los que no matizan, los que no discurren, los que no piensan, los que no disiden o se levantan, los que prefieren seguir a otros antes que a si mismos, … Los modernos que no quieren ser fieles a nada, ni se arriesgan, pero que tampoco ponen nada en duda, todos esos, de los cuales reniego pública y abiertamente, conmigo dieron con hueso, y un hueso duro además. 

Desde mi atalaya…

Desde mi atalaya, de mi castillo, donde escribo, donde estoy a salvo, con mi mente, asolas, los dos, en silencio. 

Desde donde no caben prejuicios, interrupciones, incoherencias. 

Donde el pesimismo existencial tiene lugar reservado, en una esquina, apartado.

Donde la libertad conoce las alas, y sabe volar. 

Desde donde mis sueños vuelan como las águilas, y las pesadillas hibernan. 

Es aquí, donde quiero estar, y tú, conmigo. 

La voluntad de Dios

A veces vivimos situaciones, con amigos, familia, y no sabemos porque, nos enseñan algo, nos obligan a replantearnos cuestiones que de otro modo no lo haríamos. En fin, nos hace darnos cuenta de nuestro error para corregirlo. 

Yo siempre he sido un ser visceral, de corazón, que cuando se expresa pocas veces lo piensa, pero casi siempre lo siente, y ya no hablemos cuando actuo. 

Y como no, también de esas personas que necesitan destacar sobre el resto, aunque ello sea estéril y ataque a sus propias convicciones. Defecto de mala autoestima. 

Cuando lo hago, pues lo ideal es destacar por tus acciones, por demostrar hechos, en mi caso, destaco por ello, en mis campos o donde puedo, pero a menudo necesito reconocimiento, o si lo obtengo, no lo se valorar como mereciera, paradójicamente casi siempre que destaco, no es por mis acciones, pocas o muchas, con errores y aciertos, pero siempre auténticas y nobles, sino por mis palabras, no sólo por lo que escribo y por mi aplastante capacidad de oratoria cuando se me da la ocasión, sino por mis polémicas, por tocar temas tabú para muchos, o casi todos, por defender lo indefendible en ciertos temas, por sacar temas, debates, opiniones, y defenderlas con vehemencia, airadamente o casi de forma agresiva y quizá puede que también un poco autoritaria casi inquisitiva, en ciertas ocasiones en lugares en los que se recomienda estar calladito, pero porque no? Quizá y de hecho es en esos lugares, en donde te percatas de tus errores, de que lo que hasta ahora pensabas no sirve de nada, que toca replantearse una vez más, ser coherente y leal hacia uno mismo.  

Hoy fue una de esas tantas ocasiones y que espero que se repitan, si él lo desea, con las mismas o distintas personas, pues la fe, y los valores los tengo, desde siempre, falta seguir profundizando, en ella, y en mi propio ser, así, hasta lograr la paz y ser feliz, lo demás, ya vendrá después, si es que ha de llegar. 

Ahora vamos al meollo de la cuestión, y es que, tengo un problema, que no es sólo de Trastornos Obsesivos Compulsivos (TOC), y de recolección instintiva o necesaria de un montón de información irrelevante, como fechas de nacimiento, nombres, o el contenido de los horóscopos, su significado y la astrología, o cualquier otro tema, hablo de éste porque fue el que salió hoy en la cena, sino que mi problema es precisamente la importancia y el valor que llego a darle, pues está en juego mi propia identidad, lo que soy, y mi personalidad, que he acabado por basarla casi en exclusiva en algo inexacto, relativo, general, y eso es un error, un error porque sólo yo, y quienes me conocen saben como soy, lo demás son meras conjeturas, estupideces, con algún interés concreto o de curiosidad, pero que no deben influir tales cuestiones en nuestra vida, como tampoco el hecho de que se pueda adivinar el futuro por los astros, además de estupidez, una estafa. Más allá del reduccionismo de satanismo/cristianismo, bien/mal, fascismo/antifascismo, quiero explicar y reclamar, esto lo único que ha conseguido al final, es que me replantee lo que soy, que sea coherente, y que tome partido por una, u otra cosa, por el hereje y al mismo tiempo juego de adivinar la personalidad y los acontecimientos futuros, según supuestas ciencias y supuestos eruditos, enemigos de los grandes valores, y por tanto del bien, o por lo que soy, y confiar en Dios, y seguir las doctrinas, la moral, y lo que dice Jesús a través de sus discípulos en los Evangelios. Quién me conoce, es obvio que sabe por quien he decidido tomar partido… 

Y digo que no es un tema de reduccionismo, pues es demagogo e hipócrita basar un argumento en que todo lo que uno no es, es malo y satánico, además de invalidar lo que renglones anteriores se ha dicho, como también lo es, negar que aunque si bien es ajeno al esoterismo y a todo lo que rodea a tal concepto, si es cierto, aunque se niegue o ignore, que la Iglesia Católica, siempre estuvo rodeada de misterio, digamos mejor, misticismo, y por cuestiones que sólo Dios puede desvelar, pues sucedieron, y ningún humano en la tierra, es capaz de probar su razón, su significado a veces poco claro, u olvidado en el tiempo… Como todo lo que hace que la fe siga existiendo, y que la Cristiandad siga teniendo ese haz de pureza especial y misterio que siempre la rodearon, mantenidas a través de nuestros símbolos y nuestra tradición, hoy, cada vez más, desprestigiada, y olvidada, como nuestros valores, y la fe que cada vez menos personas, vamos teniendo con los años… 

Sólo me queda decir, que se haga su voluntad, y sea lo que él quiera. 

Nuestra confianza es plena, y sólo él puede indicarnos el camino, a través de personas, o actos, y darnos la oportunidad de rectificar. 

Mi parte la estoy cumpliendo Padre, ahora le toca a usted hacer la suya. 

Oda al dos de Mayo, por Bernardo López García 

Oigo, patria, tu aflicción,
y escucho el triste concierto
que forman tocando a muerto,
la campana y el cañón;
sobre tu invicto pendón
miro flotantes crespones,
y oigo alzarse a otras regiones
en estrofas funerarias,
de la iglesia las plegarias,
y del arte las canciones.
 
Lloras, porque te insultaron
los que su amor te ofrecieron…
¡a ti, a quien siempre temieron
porque tu gloria admiraron:
a ti, por quien se inclinaron
los mundos de zona a zona;
a ti, soberbia matrona
que libre de extraño yugo,
no has tenido más verdugo
que el peso de tu corona…!
 
Do quiera la mente mía
sus alas rápidas lleva,
allí un sepulcro se eleva
cantando tu valentía;
desde la cumbre bravía
que el sol indio tornasola,
hasta el África , que inmola
sus hijos en torpe guerra,
¡no hay un puñado de tierra
sin una tumba española!…
 
Tembló el orbe a tus legiones,
y de la espantada esfera
sujetaron la carrera
las garras de tus leones;
nadie humilló tus pendones
ni te arrancó la victoria;
pues de tu gigante gloria
no cabe el rayo fecundo,
ni en los ámbitos del mundo,
ni en el libro de la historia.
 
Siempre en lucha desigual
cantan tu invicta arrogancia,
Sagunto, Cádiz, Numancia,
Zaragoza y San marcial;
en tu suelo virginal
no arraigan extraños fueros;…
porque indómitos y fieros,
saben hacer tus vasallo,
frenos para sus caballos
con los cetros extranjeros…
 
Y aun hubo en la tierra un hombre,
que osó profanar tu manto…
¡Espacio falta a mi canto
para maldecir su nombre!…
Sin que el recuerdo me asombre
con ansia abriré la historia;
presta luz a mi memoria,
y el mundo y la patria a coro,
oirán el himno sonoro
de tus recuerdos de gloria.
 
Aquel genio de ambición
que en su delirio profundo
captando guerra, hizo al mundo
sepulcro de su nación,
hirió al ibero león
ansiando a España regir;
y no llegó a percibir,
ebrio de orgullo y poder,
que no puede esclavo ser,
pueblo que sabe morir.
 
¡Guerra! clamó ante el altar
el sacerdote con ira;
¡guerra! repitió la lira
con indómito cantar:
¡guerra! gritó al despertar
el pueblo que al mundo aterra;
y cuando en hispana tierra
pasos extraños se oyeron,
hasta las tumbas se abrieron
gritando: ¡Venganza y guerra!…
 
La virgen con patrio ardor
ansiosa salta del lecho;
el niño bebe en su pecho
odio a muerte al invasor;
la madre mata su amor,
y cuando calmado está
grita al hijo que se va:
“¡Pues que la patria lo quiere,
lánzate al combate, y muere:
tu madre te vengará!…”
 
Y suenan patrias canciones
cantando santos deberes;
y van roncas las mujeres
empujando los cañones;
al pie de libres pendones
el grito de patria zumba
y el rudo cañón retumba,
y el vil invasor se aterra,
y al suelo le falta tierra
para cubrir tanta tumba!…
 
* * *
Mártires de la lealtad
que del honor al arrullo
fuisteis de la patria orgullo
y honra de la humanidad…
en la tumba descansad,
que el valiente pueblo ibero
jura con rostro altanero
que hasta que España sucumba,
no pisará vuestra tumba
la planta del extranjero.